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Lucha por la Vida
A modo de introducción
por Ral Veroni
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En Argentina como en la mayoría de los paises del tercer mundo la inflación es o ha sido un fenómeno muy común. Para aquellos que han vivido en paises con una economía estable es dificil hacerse una idea de lo que esto significa. Un billete que se tiene en el bolsillo con el que el día de ayer se podía comprar una docena de huevos, hoy se pueden comprar cinco y quizá mañana no alcance siquiera para uno. Esto hace que se tenga una relación mas azarosa que de costumbre con la fortuna. La fe y el valor que depositamos en la moneda se devalúa rapidamente, conforme pasan los días lo que teniamos por dinero ya no lo es o representa muy poco.

Cuando era chico en la escuela me enseñaban, simplemente por tradición, "que el ahorro es la base de la fortuna" cuando en la realidad el mejor modo de invertir el dinero era gastándolo. Una poesía de mi adolescencia puede dar una idea de la situación:

tengo los bolsillos llenos de billetes de uno
recorro las vidrieras
con la esperanza de que alguien
se haya olvidado de cambiar los precios
pero los comerciantes estan cada vez
mas esclarecidos
¡Poseen nervios de acero para estos casos!
de chico
yo soñaba con viajar por el tiempo
al pasado
y con la misma plata de hoy
comprar la discografía completa de los Rolling Stones

digo diez australes
y no digo nada

Cuando comencé a dibujar la serie de billetes que mas tarde llamaría "Lucha por la Vida" tenía en mi casa, dondequiera que buscara, diferentes billetes que habían sido de mis abuelos, de mis padres o míos y que la rápida devaluación había impedido que se gastaran. Podía observar en ellos los diferentes diseños, la sucesiva correlación de ceros, sus cambios de nombre, australes, pesos ley, pesos moneda nacional...y recordar con relación a algunos de ellos épocas oscuras de la política de mi país.

Sin embargo no es mi deseo que se vincule mi trabajo unicamente con la inflación, justamente lo que hace la inflación es revelar de manera categórica la condición del dinero como pedazo de papel y mi intención es hablar sobre nuestra relación con este objeto. La curiosa forma en que rige nuestras vidas. El absurdo y la locura contra los que apenas podemos oponer resistencia, lo sé por el modo en que la gente espera un nuevo diseño (cuando la moneda anterior ya vale poco) para depositar su deseo, su esperanza y su fe.

 

Algunos comentarios acerca de "Lucha por la Vida"


Dibujar sobre el dinero es lo mas barato que hay, dibujar sobre billetes fuera de circulación, sin vigencia. El papel es excelente y muy agradable es ver como el pincel se desliza sobre la resina de sus tintas de impresión. Si comencé a dibujarlos es porque tenía problemas con el dinero (como cualquier mortal). En mi caso no disponía de él para pintar, la pintura es una acreedora fatal, absorvente, obsesiva. Dibujar sobre ellos, hablando de ellos, fue mi modo de hacer catarsis, de purgarme.

*

El trabajo sobre los billetes, a falta de un nombre mejor, podría llamarse "Lucha por la Vida". Por la época en que lo inicié (a principios del 94) estaba confeccionando a la vez una "Danza Macabra", una serie de grafitis de esqueletos realizados en plantillas (stencils) que fijaba en tanques de agua y en dormitorios de amigos. Las danzas macabras mas famosas son las de Holbein, Guadalupe Posada y Alfred Rethel, todas ellas a pesar de sus particularidades tenían un denominador común, dominaban la gráfica, la ironía y un principio moral. Salvando las distancias existe cierta relación o deseo ver cierto parentesco entre esos antiguos grabados y mi serie de billetes ya que los realicé bajo su influjo aun cuando las calaveras y las guadañas no estén del todo presentes.

*

Hay billetes demasiado pesados de cuya imagen emana un destello que va mas allá del diseño y del valor que puede o pudo representar. Un billete de las Falklands, uno de la Alemania del 20 o del 40, nuestro billete de un millón de la época de la dictadura o cualquier otro de aquella época portan en si mismos una carga mas evidente de memoria, dolor e historia. Dibujar sobre ellos es mas dificil, ellos solos "hablan" mas que cualquier dibujo; una cabecita, un pequeño esbozo a un costado es suficiente para emitir un mensaje que ellos mismos envían con demasiada crudeza.
Hice este trabajo principalmente porque me gusta dibujar pero a veces pienso que habría logrado el mismo objetivo - conceptualismo mediante- haciendo recircular simplemente los viejos billetes gastados y sudados, entre los flamantes que ahora nos acompañan, los que provocan nuestros desvelos y preocupaciones.


*

El ser urbano se pregunta por el dinero de igual modo que el ser primitivo se preguntaba por el rayo, la lluvia o el león, cosas inexplicables para él pero que sin duda estaban intimamente relacionadas con la divinidad. Aunque todos marchamos a su compás, el dinero y la miseria que implica su ausencia es para nosotros algo inexplicable, lejos de lo divino y solo relacionado con Dios cuando el que gana la lotería se siente bendecido.


*

Es curioso darse cuenta que todo el lenguaje actual que se utiliza en la economía deriva de un lenguaje aun mas complejo y mas rico entre el hombre y la divinidad. Relaciones religiosas de intercambio entre dos partes. Gratis proviene de gratitud y de gracia. Crédito (un acto de confianza) de creencia y creer. Acreedor es quien no cree, el que no confía. Moneta era el nombre de un templo dedicado a Jupiter, donde se acuñaban las monedas. Palabras amplias que no representaban exclusivamente un sentido material.


*

La gente guarda los billetes aun cuando ya no sirven, no los tira, es rarísimo que esto suceda. Tampoco, en su mayoría, dudan en desprenderse de ellos cuando saben que los necesito. En general tienen en cuenta el lugar donde quedaron guardados, una vitrina, un cajón, dentro de un libro, como si fuera "un recuerdo del sudor" o un "testimonio del desasosiego"

*

Un amigo, a la vez que me daba billetes viejos para dibujar me pagó una deuda. Sobre la mesa, sin aviso previo, el dinero brillante y el obsoleto. ¡Un extraño contrapunto de percepción! ¡Un subibaja de connotaciones! Podría recomendar el ejercicio.


*

Cuando las palabras aparecieron la realidad estalló en mil pedazos, con uno de esos fragmentos el hombre hizo el dinero. Con el tiempo creció, creció tanto que llegó a ocupar casi el total de la realidad y mas de la mitad del mundo. Ahora hablamos y si no está en nuestro hablar esta muy cerca. Las palabras no pueden dejar de nombrarlo. El dinero es la representación de lo cotidiano, es mas efímero y constante que nuestros actos y nuestras pasiones. Hay otras muchas cosas que pugnan por representar lo cotidiano pero el dinero siempre gana. Es su embajada, es su casa, y lo cotidiano es una infinita sucesión de misterios.


*


Es intrigante su carga simbólica, el poder que ejerce, su relación con nosotros, el tiempo y los objetos. Hubo un tiempo en que la moneda "era el signo representativo del precio de las cosas" pero con la intensificación del consumo la relación se ha invertido, son las cosas las que pagan su precio al dinero, las que se presentan como dinero ante nosotros. Son mercadería, ya no tienen valor en si mismas si no se traduce en dinero.


*

El tiempo ya no es oro
El dinero es tiempo
Pagamos con tiempo
cuando no tenemos dinero
y el dinero ni siquiera brilla.

*

Moneda obsidional se llamaba entre los romanos a la moneda que se acuñaba en alguna plaza sitiada y solo corría durante el sitio. Vivo con esa sensación: de que estamos sitiados, de que todo dinero es obsidional y que vivimos una situación de emergencia, que el dinero para todo es obligado intercambio.


*


El dinero tiene muchos nombres y podría tener muchos mas. Es en nuestro fondo donde estan dispuestos los sinónimos para otorgar y aceptar cualquier cosa como tal, desde un cospel, una pepita brillante o una tarjeta de plástico.

Ral Veroni
Septiembre, 2000


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Struggle for Life
An introduction of sorts
by Ral Veroni
Español >

In Argentina, as in most third world countries, inflation is a common phenomenon. It is very difficult for people who are from countries with stable economies to grasp what this means. A bill in the pocket which yesterday bought a dozen eggs, today may buy only five eggs and tomorrow might only be enough to buy one egg. This causes people to have a negative perception of fortune. The trust and the value we place on money decreases rapidly, and as time progresses it has very little significance. When I was a child in school they taught me, simply as a tradition, "that to save is the way to riches", when in reality the best method to invest money was to spend it. A poem from my adolescent years gives an idea of the situation:


I have my pockets full of bills one by one
I look through the store windows
with the hope that someone
has forgotten to raise the prices
but the store owners are more and more determined
they have nerves of steel for this!
since I was a child
I used to dream of travelling through time
to the past
and that with the same money today
I would buy the entire Rolling Stones discography

I say ten australes
and I don't say a thing

When I started to draw on the series of bills which I would later call ‘Struggle for Life’, I had in my house, wherever I looked, different bills which had belonged to my grandparents, parents or had been mine and which rapid devaluation had kept us from spending.


I would observe in those bills the different designs, the succeeding correlation of zeros, the name changes: austral, pesos ley, pesos moneda nacional ...and remember some of the obscure political periods related to them. Nevertheless it is not my intent to see my work related only to inflation. Inflation only reveals in a categoric method the condition of money as a piece of paper. My intention is to talk about our relation to this object, the strange way in which it dictates our lives, the absurd and bizarre circumstances against which we can hardly offer resistance. I have seen the way people await a new design in which to deposit their desire, their hope and their faith when the value of the previous currency is worth so little.


A few comments about ‘Struggle for Life’

To draw on money is the cheapest thing there is - bills out of circulation, without value. The paper is excellent and it is very pleasant to see how the brush slides over the resin of the different inks of its impressions. If I started to draw on them, it was because I had money problems (as any other mortal). At that time I didn't have money to paint, painting is a terrible, absorbing and obsessive creditor. To draw on these bills of currency, to talk about them, was my way of cleansing, purging myself.

*


The artwork on the bills, for lack of a better name, I called ‘Struggle for Life’. At the time when I started this piece (early '94) I was designing a ‘Macabre Dance’, a series of graffitied of skeletons done in stencils which I would put on water tanks and in my friends' dormitories.

*

The most famous macabre dances were those by Holbein, Guadalupe Posada and Alfred Rethel; all of them, in spite of their differences, still have some commonalities: they all made prints which contained irony and a moral principle. Even though there are differences, I hope to see a specific connection between these old engravings and my series of bills. I made the series of bills under the influence of the genre.


*

There are very heavy bills whose image conveys a sparkle which goes well beyond the design or the value which they represent or represented. A currency bill from Falklands, one from Germany from the 20s or 40s, our one million pesos bill from the time of the dictatorship or any other from that time - carry in them a more evident proof of memory, pain and history. It is more difficult to draw on these bills, which ‘speak’ for themselves better than any drawing; a little head or a little sketch on one side of a bill is sufficient to transmit a message which is already crudely stated on the bill itself.


*


I created this work first because I enjoy drawing, but sometimes I think that I would have accomplished the same objective - conceptually - by simply recirculating the old, wasted, sweaty bills, among the brand new ones which now provoke sleepless nights and distress.

*

Urban man asks himself about money in the same manner primitive man used to ask himself about lightening, rain, or lions; inexplicable things for him but without a doubt these were intimately related to divinity. Even though we all march to its rhythm, money (and the grief its absence brings to us) is something incomprehensible, far from the divine and only related to God when the person who wins the lottery feels blessed.


*

People save old currency bills; even after they have lost their value, they don't throw them away. It is very rare if someone discards them. Neither, most of time, do they have any reluctance to get rid of them when they know I need them. In general, they always know the place where they keep them, in a glass case, a drawer, a book, as if it was a ‘recollection of their sweat’ or a ‘proof of uneasiness’.


*


On one occasion, a friend, gave me the old currency bills to draw on and at the same time paid me some money he owed me. On the table, without previous notice, was the present currency and the obsolete. A strange counterpoint of perception! A teeter totter of connotations! I recommend the exercise.


*

It is funny to realize that all the current language regarding the economy derives from a more complex, richer language between man and divinity, from religious rites of exchange between two parties. The word gratis comes from gratitude and from grace. Credit (an act of confidence) comes from credence and creed yet the creditor is the one who doesn't believe, who doesn't trust. The word money itself comes from Moneta, a temple dedicated to Jupiter, where coins were minted. These are broad words which do not necessarily connote a material meaning.


*

When language appeared reality burst in a million pieces. With one of those fragments man made money and with time it grew. It grew so much that it came to dominate our reality and more than half the world. Now we talk and if we are not talking about it, it is very near. The words can't stop mentioning it. Money is the representation of the common place. It is more ephemeral and constant than our acts and our passions. There are many more things which struggle to bring meaning to every day life but money always prevails. It is an embassy. It is a house. And every day is an infinite succession of mysteries.


*

It is intriguing, the symbolic charge of money, the power it exercises, its relationship to us, to time and objects. There was a time when currency was the representative symbol of the price of things but with the intensity of consumption the relationship has been inverted. Things lose their intrinsic value and become important only for the monetary value.

*

Time is no longer gold.
Money is time.
We pay with time
when we don't have money.
And the money does not even glitter.

*


Among the Romans the coin which was minted in some besieged public place was called an obsidional coin and was run only during the siege. I live with that impression; that we are surrounded, that all money is obsidional and that we live during an emergency situation; that money is an obligatory exchange for everything.


*


Money has many names and could have many more; it is within us to give and accept anything as such, from a token, to a bright nugget or a plastic card.

Ral Veroni
September, 2000

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